24 jun. 2017

Tapiola, la joya racionalista que fusionó la Ciudad-Jardín y la Ciudad-Funcional en Helsinki

Tapiola nació como una ciudad pensada para sus habitantes. Imagen del centro urbano.
Tras la Segunda Guerra Mundial, Europa se enfrentó a situaciones inéditas en el campo de la arquitectura y del urbanismo que impulsarían la reflexión para buscar un mundo nuevo que emergiera de los escombros del anterior.
Uno de los caminos explorados fue la construcción de núcleos-satélite, más o menos vinculados a la metrópoli, que partiendo de las ideas de Ciudad-Jardín, recogían los logros del Funcionalismo. Entre los ejemplos destacan las ciudades-satélite de los países nórdicos, particularmente las propuestas para Estocolmo o la construcción de Tapiola, la nueva ciudad que nació en el entorno de Helsinki en la década de 1950.
Tapiola sería una aportación muy singular del pensamiento urbano del norte de Europa para ese nuevo hábitat que se estaba soñando, y su realización contaría con algunos de los arquitectos más reconocidos de Finlandia como Alvar Aalto, Aarne Ervi, Viljo Revell, Pentti Ahola, Kaija y Heikki Siren, Reima Pietilä o Aarno Ruusuvuori.

3 jun. 2017

Aproximación a la ópera verista (… y a sus ciudades)

Roma era el escenario de la Tosca de Puccini y en 1992 se rodó una producción cinematográfica en los lugares reales, protagonizada por Plácido Domingo y Catherine Malfitano.
A finales del siglo XIX, la sociedad europea, industrial, burguesa y pragmática, modificaría sus criterios artísticos. Se había producido una saturación del melodrama romántico y se buscaba una nueva orientación, que fue dirigida hacia la sociedad misma, convirtiéndola en materia creativa. Así, la vida cotidiana, los problemas y las inquietudes humanas sustituirían a los héroes, a los mitos o a la búsqueda de la belleza por sí misma, tomando cuerpo en la literatura realista de escritores como Zola, Balzac, Dickens, Tolstoi, Dostoievski o Galdós.
Estos mismos objetivos se reflejarían en las artes plásticas y también en la ópera, particularmente en la Italia finisecular, donde surgirían nuevos autores, como Mascagni, Leoncavallo, Giordano, Cilea o Puccini, que trasladaron esas ideas al teatro musical. Agrupados bajo la controvertida etiqueta “verista”, buscaban “poner música a la vida” y compusieron obras extraordinarias en las que representarían su contemporaneidad (aunque mayoritariamente en sus aspectos más sórdidos).
También los escenarios operísticos se ajustarían a esas claves, recreando pueblos y ciudades reales para desarrollar los argumentos. París, se convertiría en la ciudad verista por excelencia, pero no sería la única que acogería los tormentosos libretos del verismo (que, además, también acudirían a lugares exóticos como el oeste norteamericano o el lejano oriente).

22 may. 2017

El “urbicidio” de Varsovia y la reconstrucción de la ciudad: entre la mímesis histórica y la “modernidad” soviética (y 2).

La reconstrucción de Varsovia tras el urbicidio de la Segunda Guerra Mundial tuvo dos caras: arriba, la ciudad moderna planificada según los criterios soviéticos (en el centro el icónico Palacio de la Cultura y de la Ciencia) y debajo la reconstrucción mimética de la Ciudad Vieja (Stare Miasto).
Tras aproximamos, en la primera parte de este artículo, a la Varsovia histórica, en esta segunda, profundizaremos en el urbicidio que padeció la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial y en su posterior reconstrucción.
La reconstrucción de la capital polaca generó un intenso debate. Se enfrentaron dos posturas radicalmente diferentes:  por un lado se defendía una reconstrucción mimética, recuperando la ciudad de antes de la guerra; mientras que, por otro, se propugnaba olvidar el pasado y construir una “ciudad moderna”, planificada según el modelo soviético. Finalmente, Varsovia, renacería mostrando las dos tendencias.

14 may. 2017

El “urbicidio” de Varsovia y la reconstrucción de la ciudad: entre la mímesis histórica y la “modernidad” soviética (1).

La devastación de Varsovia enfrentó dos estrategias extremas para su reconstrucción: la mímesis (arriba, Ciudad Vieja, antes y después del ”urbicidio” de la Segunda Guerra Mundial) o la sustitución por una ciudad “moderna” soviética (debajo, reestructuración de la ciudad, en la imagen solo permanece el edificio de los Tribunales que había sido inaugurado en 1938).
Urbicidio es una palabra no oficial que propone aplicar a la ciudad lo que el término genocidio expresa respecto de los grupos humanos. Así, vendría a significar una destrucción urbana que no ha sido producida por catástrofes naturales, sino por acciones humanas intencionadas, dirigidas a castigar a la población, a eliminar su cultura, a hacer desaparecer su espacio vital, que es uno de los principales rasgos identitarios para una comunidad.
Vamos a aproximarnos a un urbicidio de gran significación histórica: la devastación de Varsovia dentro del contexto de la Segunda Guerra Mundial. Tras el desastre, la reconstrucción generó un intenso debate, enfrentando dos posturas radicalmente diferentes, que basculaban entre la mímesis y la planificación “moderna” siguiendo el modelo soviético.
El artículo consta de dos partes. En la primera nos aproximamos a la Varsovia histórica, a la ciudad previa a la Segunda Guerra Mundial. En la segunda, profundizaremos en su peculiar reconstrucción que mostraría las dos tendencias extremas.

29 abr. 2017

El Primer Berlín: de las ciudades gemelas a la ciudad quíntuple (1237-1701).

La primera fortificación de Berlín contenía el doble núcleo original de la ciudad: Berlín y Cölln (superposición de su trazado sobre la ortofoto de 2009).
Resulta paradójico que Berlín, la trágica ciudad doble de la Guerra Fría, desgarrada entonces por el Muro que separó el sector oriental comunista del occidental capitalista, fuera también en sus inicios una ciudad duplicada.
Esta peculiaridad, derivada del nacimiento en continuidad de dos aldeas gemelas (Berlín y Cölln) sería todavía más sorprendente cuando fueron surgiendo extensiones autónomas, generando un continuo urbano formado por cinco municipios diferentes.
Vamos a aproximarnos al modesto Primer Berlín multiplicado que se desarrolla entre la fecha oficial de su fundación (1237) y la de creación del Reino de Prusia (1701), cuando se confirmó la capitalidad de Berlín, y se unificaron las cinco ciudades (dando paso al Segundo Berlín que evolucionaría hasta convertirse en una gran capital europea). Estructuraremos ese Primer Berlín en tres etapas sucesivas: los orígenes, la ciudad libre hanseática y la ciudad principesca. Desgraciadamente, aquel casco histórico, conformado a lo largo de quinientos años, se vería muy afectado por la Segunda Guerra Mundial, que destruyó una parte muy importante del mismo.

15 abr. 2017

Semana Santa y Ciudad: una unión indisoluble (y 2)

Semana Santa en Málaga: La ciudad es el escenario principal de la celebración.
La Semana Santa desarrolla su ceremonial en dos escenarios simultáneos: uno arquitectónico y otro urbano. El primero se encuentra en el espacio interior de los templos y el segundo, en cambio, es exterior, convirtiendo al espacio público de la ciudad en la escena fundamental para la conmemoración. Por eso, la Semana Santa es una fiesta religiosa que adquiere una fuerte dimensión urbana.
En la primera parte de este artículo atendimos a las cuestiones más generales. En esta segunda y última entrega, nos aproximaremos a la imaginería de la Semana Santa, centrada en los pasos procesionales, así como al papel del espacio público que les da soporte escénico. La solemne ceremonia religiosa pretendía dotar de una significación trascendente a los escenarios urbanos cotidianos, aspirando con ello a “sacralizar” la ciudad.
Incluimos, finalmente, un apéndice con las principales “Semanas Santas” que se celebran en España.

8 abr. 2017

Semana Santa y Ciudad: una unión indisoluble (1)

La Semana Santa es una celebración religiosa que sale de los templos para desarrollarse en el espacio público, estableciendo una unión indisoluble con la ciudad. Semana Santa en Málaga: Procesión del Cautivo.
Durante los ocho días que transcurren entre el Domingo de Ramos y el Domingo de Pascua, los cristianos conmemoran la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo en la denominada Semana Santa. La celebración lleva al espacio público de las ciudades una ceremonia que supera su dimensión religiosa para convertirse en un fenómeno social y cultural. Esto es así porque se manifiesta como un complejo conjunto de impresiones, aglutinando sentimientos religiosos expansivos con el recogimiento reflexivo y con elementos festivos, aderezado todo ello por experiencias sensoriales y emocionales de gran intensidad. Los católicos viven esas fechas con solemnidad, pero su espíritu alcanza también a muchas personas no creyentes que se ven imbuidas en una impactante vivencia colectiva.
En España (y también en otras partes del mundo), muchas ciudades sirven de escenario para esa celebración religiosa, expresando la unión indisoluble entre Semana Santa y ciudad. En esta primera parte del artículo atenderemos a las cuestiones más generales de esta relación, mientras que en la segunda entrega profundizaremos en su carácter urbano.